Bruja

¿Quiénes somos?

Las Brujas las inventó el capitalismo. A finales de la Edad Media se designó como tal cualquier mujer que había conseguido prescindir de los modelos presupuestos por la sociedad, decidir sobre su cuerpo y su reproducción, practicar libremente su sexualidad. Las curanderas, parteras, prostitutas, adúlteras, libertinas, desobedientes… desafiaban al Estado y a la Iglesia, por eso se las demonizó, persiguió, torturó y quemó en hogueras públicas. La caza de brujas. Las que quedaron adoptaron, con tal de seguir vivas, el rol sumiso, subordinado al hombre, dedicado a la reproducción y las curas que aún hoy se asigna a las mujeres; nacía la división social del trabajo. Historia que no aparece en los libros.

Los feminismos, desde los años 70 y hasta hoy, recuperamos y nos apropiamos del término y le damos la vuelta: nosotras queremos ser como ellas, nos identificamos con ellas, somos rebeldes y queremos reapropiarnos de nuestros cuerpos y nuestras vidas. Por eso gritamos “¡somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar!”.

Para saber más (mucho más), leed a Silvia Federici en Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Traficantes de Sueños, 2010).

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